Preguntas y respuestas

Estas breves líneas van dirigidas a todas aquellas personas interesadas en informarse sobre la Francmasonería y que antes de tomar una determinación sobre su posible solicitud de ingreso, deseen tener más conocimiento sobre esta Institución.  Esta información es necesaria ya que han circulado y continúan difundiéndose muchas falsedades y calumnias sobre la Masonería muchas veces dichas o escritas por gente mal informada. Igualmente circulan notas difundidas por organizaciones que se titulan masónicas, pero, que por haberse apartado de los Antiguos Usos y Costumbres, de la verdadera y antigua masonería, son consideradas como irregulares, sin que la palabra irregular tenga el menor sentido peyorativo; mereciendo estas asociaciones el mayor respeto.  Después de estas aclaraciones previas, pasamos a exponer, en forma resumida, aquellas particularidades que consideramos de mayor interés.

¿Qué es la Masonería?

Es una asociación voluntaria de hombres, cuyo origen se pierde en la antigüedad, que actualmente agrupa a más de siete millones de miembros en todo el mundo.  Es un sistema de conducta moral donde se aprende a dominar los vicios, las pasiones, las ambiciones, el odio y los deseos de venganza, que oprimen al hombre. Es una sociedad fraternal que admite a todo hombre libre y de buena reputación y costumbres. Sin distinción de raza, religión, ideario político o posición social, exigiendo únicamente que posea un espíritu filantrópico y el firme propósito de tratar siempre de ir en busca de la perfección.  Está basada en la creencia en un Ser Superior que se conoce como Gran Arquitecto del Universo y al que se considera principio y causa de todas las cosas.  Aunque parece rígida en sus principios, es tolerante con las personas y enseña a respetar las opiniones de los demás, aun cuando difieran de las propias, exhortando a todos sus miembros a practicar la tolerancia.  En las logias se aprende a amar a la Patria, someterse a sus leyes, respetar a las autoridades legalmente constituidas y a considerar al trabajo como un deber esencial del ser humano. Se trata, en definitiva, de hacer de un hombre bueno un hombre mejor.

Lo que no es la Masonería

La masonería no es una asociación benéfica, aunque considere la práctica de la beneficencia como un deber. No es una religión, ya que no impone a sus miembros una creencia religiosa determinada. Los masones pueden practicar la religión de su preferencia, con tal de que respeten la creencias de los demás. No es una asociación para obtener beneficios materiales y no procura para sus integrantes ventajas en los negocios o en la política. No es una sociedad secreta, ya que no oculta su existencia ni sus propósitos y finalidades y está inscrita en España en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior.

¿Cómo está organizada?

Los masones están agrupados en logias que generalmente se reúnen una o dos veces al mes. La masonería cuenta con tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro. Exclusivamente goza de personalidad jurídica la Gran Logia de España. En todo territorio nacional o estatal sólo existe una Gran Logia regular, que goza de absoluta soberanía e independencia en el territorio de su jurisdicción. Toda Gran Logia está gobernada por un Gran Maestro que tiene las atribuciones y limitaciones que se establecen en las normas estatutarias por las que se rige. Las logias están presididas por un Venerable Maestro elegido por todos sus miembros.

Resumen Histórico

Basta con la contemplación de los templos, capillas, iglesias, catedrales, monasterios y claustros esparcidos sobre todo el suelo de España para convencerse de que la masonería operativa ha tenido en nuestro país un desarrollo considerable. En el siglo XVII, la masonería, que era a la vez gremio, sindicato, escuela y cofradía, estaba a punto de desaparecer con la terminación de las últimas catedrales; pero, en la misma época, en Inglaterra, las logias comenzaron a aceptar como miembros a hombres cuyas ocupaciones no eran la construcción; pero estaban interesados en la organización de las logias, sus principios morales, el simbolismo y la fraternidad propios de la Institución. Para distinguirlos de los masones operativos se les llamó masones especulativos. La primera Gran Logia se fundó en Londres en el año 1717, de ella derivaron todas las otras Grandes Logias que forman la masonería regular moderna. Las primeras logias fundadas fuera de Inglaterra fueron las de Madrid y Gibraltar, por ello, la masonería goza en España de más antigüedad que en otros muchos países, aunque las persecuciones del régimen franquista marcaron un paréntesis en las actividades de la institución en nuestro país. Durante más de 40 años la Masonería desapareció en España. En 1977 algunas logias se reconstituyeron y se fundaron otras cerca de la frontera con Francia con la ayuda de la Gran Logia Nacional Francesa. Se agruparon inicialmente como distrito de la G.L.N.F. en España, obteniendo así la regularidad de origen hasta que en el año 1982 se fundó la Gran Logia de España, reconocida por la totalidad de las Grandes Logias del mundo. La Gran Logia de España, única obediencia regular en todo el Estado cuenta con más de 200 logias, cifra que va aumentando progresivamente. La Gran Logia de España está, por tanto, en sus comienzos, pero la Orden masónica tiene futuro porque responde a las necesidades del hombre de nuestro tiempo.

¿Me pedirán que ingrese?

Quien esté interesado en integrarse en la masonería no debe esperar a que lo inviten. El ingreso en la Orden masónica es por propia voluntad del interesado y no por invitación. Quizá alguno de sus amigos que sea masón pueda hablar del tema conversando con usted, pero de ninguna manera le pedirá que ingrese. A los masones no les está permitido realizar proselitismo. El interesado tiene que dar el paso personal y voluntariamente. Lamentablemente a menudo se encuentran hombres diciendo que esperaron en vano ser invitados. Quien esté interesado y deseé más información puede contactar con algún masón o con la Gran Logia de España, bien por teléfono o correo o a través de su página web.

Requisitos para ingresar

Ser miembro de una logia masónica está al alcance de todo hombre mayor de edad, sin distinción de nacionalidad, clase social, religión o ideas políticas. Para ser aceptados como miembros han de tener buen carácter, aptitud para trabajar en grupo, buena reputación y creer en un Ser Supremo. El candidato deberá presentar su solicitud en la Logia en la que quiera ingresar y a partir de ahí se inician los trámites para su admisión o rechazo, consistentes en un periodo de información y diversas entrevistas con el peticionario. Los entrevistadores darán su informe y se votará por todos los miembros de la Logia y, en caso de ser aceptado, empieza el proceso para la iniciación. A pesar de tener las mismas reglas generales, cada Logia tiene su individualidad propia, por eso es posible que un candidato sea dirigido preferentemente hacia una Logia determinada a la cual podría, por su composición y características, adaptarse mejor.

¿Qué ocurre en la Iniciación?

Iniciación significa “comienzo”, el comienzo de un proceso que se irá desarrollando paulatinamente a lo largo de los tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro. Desde sus orígenes, la Orden masónica es iniciática.  A través de la iniciación, basada en ceremonias ritualísticas, y de las  enseñanzas masónicas, que utilizan los símbolos como método de transmisión, se dan a conocer gestos, signos, invocaciones, etc., se posibilita al iniciado encontrar el camino de la espiritualidad y la reconstrucción de su propio templo interior. En definitiva, un proceso continuo de mejora del hombre sobre sí mismo, hecho posible gracias al clima de serenidad, a la fraternidad y a la tolerancia de aquellos que están siguiendo el mismo camino de perfección.

¿Qué hacen los Masones?

Los masones se dedican a mejorarse como personas, a vivir de acuerdo con los más elevados principios morales y como ciudadanos ejemplares. No pretenden tener el monopolio de estos ideales. La masonería enseña y practica los principios de solidaridad, honradez, comprensión y afecto. Considera que todos los hombres somos parte de la fraternidad universal. Los tres grandes principios:

AMOR FRATERNAL

Cada Masón verdadero mostrará tolerancia

y respeto a las opiniones de los demás

y se portará siempre con comprensión

AYUDA Y APOYO

No sólo entre los Masones

sino con toda la humanidad

 VERDAD

Para conseguirla en su propia vida

 ¿Cómo trabajan los Masones?

Los trabajos masónicos se realizan siguiendo un rito, actos formales que se ejecutan conforme a unas normas aprobadas de antemano que los participantes retienen para desarrollar sus ceremonias. El ritual implica el desarrollo de acciones y la manipulación de objetos que conllevan complejos significados simbólicos sólo asequibles al iniciado. Se denomina rito a los diversos actos ceremoniales o de desarrollo de los trabajos dentro de la logia, de la misma forma que dentro de la Iglesia hay diversos ritos, como el Maronita, el Copto, el Latino, etc. El rito es, pues, el método particular de la Francmasonería cuyo formalismo está regulado según su finalidad iniciática y se distingue de otros ritos por la forma. Entre los muchos Ritos que existen en Masonería se pueden citar el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Rito Escocés Rectificado, el Rito de Emulación, el Rito de York, el Rito Francés y el Rito Sueco. Cada Rito tiene su propia particularidad.

Masonería y Sociedad

La masonería exige de sus miembros respeto a la Leyes del país en el que cada masón vive y trabaja. Los principios masónicos no pueden entrar en conflicto con los deberes que tienen como ciudadanos, sino que tienden a reforzar el cumplimiento de sus responsabilidades públicas y privadas. A la inversa de unas ideologías que pretenden reformar la sociedad, la masonería induce a sus miembros a reformarse a sí mismos, con la esperanza de que el progreso individual contribuya a la mejora ulterior de la sociedad. Los verdaderos masones no participarán nunca en ninguna conspiración contra el poder legítimo del Estado en el que vivan. Para un masón sus obligaciones como ciudadano deben prevalecer sobre cualquier otra obligación y por tanto no otorgará ninguna protección a quien actúe deshonestamente o contra la ley. La masonería tiene prohibido discutir en sus actividades sobre temas políticos o religiosos y gracias a ello ha podido superar el constante cambio de doctrinas y sistemas del mundo. Los masones no son una sociedad sectaria, ni adoradores de ningún ser tenebroso o sobrenatural. Creen que hay un ser que está por encima de los tiempos y de las religiones, al que definen como Gran Arquitecto del Universo, cuya función es la de armonizar y coordinar todos los aspectos de la vida. Esta concepción permite creer en el Dios que cada uno pre-fiera, por lo que en la masonería tienen cabida los miembros de cualquier religión y con esto queda patente que la masonería busca el perfeccionamiento personal del ser humano como vía para conseguir la mejora de la sociedad en general. La masonería no es un grupo de potentados que pretenden enriquecerse y controlar la política o las finanzas. En la masonería tiene cabida cualquier persona independientemente de su raza, color o religión. Tampoco es un grupo de personas que celebran reuniones secretas con extraños ritos. Se trata, simplemente, de un grupo de libre pensadores de todas las condiciones sociales que intentan la mejora personal para construir una sociedad justa e igual para todos los seres humanos.

Conclusión

Hemos tratado de hacer un breve resumen de las principales características de la masonería así como de sus orígenes, hasta llegar a la masonería especulativa que ahora se practica. En estas líneas se ha explicado la masonería y sus costumbres tal como se concibe y se practica en todas las obediencias regulares del mundo. La Gran Logia de España comparte íntegramente esta concepción, lo que le ha merecido ser admitida por el conjunto de la masonería regular como única obediencia reconocida en España.

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